Higiene de los alimentos y del agua de bebida

 

Vamos a referirnos someramente en este estudio al apartado del control de la calidad del agua de bebida, por cuanto que su estudio se realiza en nuestros "Manuales de Cálculo" y en la separata correspondiente al Uso del Ozono en el tratamiento del agua.

 

Los alimentos que se empleen pueden ser origen de intoxicaciones o enfermedades infecciosas, si su calidad o modo de conservación son deficientes.

 

El almacenamiento de los cereales y harinas proteicas hace posible y favorece el desarrollo de hongos productores de sustancias tan nocivas como las aflatoxinas y ergotoxinas.

 
Particular importancia debe prestarse a las harinas de procedencia animal, pues si estas no han sido correctamente esterilizadas, pueden albergar bacterias peligrosas para el organismo animal.
 

El ozono, por su calidad desinfectante, presenta el medio ideal para el tratamiento antifúngico adecuado de almacenes, silos, etc.

 

Durante el proceso de producción, incluso al iniciar una explotación, como mínimo una vez al año se procederá mediante control analítico a determinar las cualidades químicas y bacteriológicas del agua.

 

El agua, para que sea potable, debe reunir unas determinadas características químicas y biológicas, que detallamos en el apartado siguiente: