En el ámbito de granja, en todo proceso patológico transmisible se deben considerar y tener en cuenta las siguientes fases:

   

Aparición de la enfermedad; para que esto ocurra es preciso que esté presente el agente causal, ser patógeno o virulento y haber animales receptores sobre los que pueda actuar. El paso de un agente patógeno de un animal a otro puede ser de forma directa (contacto) o indirecta.

   

Difusión de la enfermedad; entendemos como tal, el conjunto de medios, situaciones y modos con que se propaga una enfermedad dentro de una colectividad animal.

   

El agente causal puede ser bacteria, virus, hongo o parásito. Es aquí donde tiene un papel muy importante el ozono. En efecto, el ozono es uno de los bactericidas, fungicidas y virulicidas más potente que existe en la naturaleza (elemento natural) capaz de garantizar una desinfección permanente en las naves de ganado, destruyendo la materia orgánica producida en las mismas, evitando así la difusión de la enfermedad.